12 Octubre 2020 hasta 18 Octubre 2020

Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

Hugo Canoilas

Hasta 09/05/2021

12 €

Concebida específicamente para la Galería Contemporánea, la primera exposición de Hugo Canoilas (Lisboa, 1977) en el Museo de Serralves confirma y amplía algunas de las inquietudes que mejor definen la práctica de este artista: la especulación sobre la relación entre el arte y la realidad (hechos políticos y sociales), preguntas sobre las características y límites de la pintura y el énfasis que se le da al trabajo colaborativo. Con formación en pintura, Canoilas ha estado examinando el lugar de este medio artístico, la forma como lo perciben los visitantes de museos y transeúntes (el artista es conocido por intervenciones en el espacio público que nunca se anuncian como obras de arte). En el caso de esta exposición en Serralves, Canoilas prescinde del lugar donde más naturalmente esperamos ver pinturas - las paredes de la galería - y decide intervenir en el suelo, rodapié y techo de la Galería Contemporánea - espacios desatendidos por casi todas las exposiciones de pintura. En el suelo hay tres piezas de vidrio de colores que representan medusas. Hechas en Marinha Grande, estas medusas -posibles símbolos del calentamiento climático, pero también de las ideas de informe y metamorfosis en el origen de varias obras de Hugo Canoilas- deben poder ser pisoteadas por los visitantes de la exposición. El protagonismo dado al suelo lo confirma el rodapié-pintura (en forma de caja de luz, con una pintura en lino en el exterior estirada como un lienzo, delimitando el espacio de la exposición), en el que el artista da visibilidad a un elemento arquitectónico tan común cuánto desapercibido. En el techo de la sala, Hugo Canoilas creará una pintura gestual que, al igual de sus pinturas abstractas más recientes, se basa en imágenes de la flora y fauna del fondo marino. Cabe señalar que la pintura también funciona como una caja de luz que crea un aura en la sala, afectando la percepción de las medusas. Las medusas son animales fascinantes que, a lo largo de sus inusuales ciclos de vida, experimentan diversas metamorfosis, reproducen células de formas inusuales. Su observación, que presencia variaciones dramáticas en la configuración, desafía todas las concepciones de estabilidad, todas las ideas sobre la relación entre las partes y el todo. Al igual que esta exposición de Hugo Canoilas, que consiste en tres elementos distintos - suelo, rodapié y techo - que se afectan mutuamente (en cooperación, simbiosis, competición, depredación y parasitismo) y que es una encarnación de una práctica artística que no cristaliza en una forma, pero que se cuestiona constantemente sobre sus límites, funciones y presupuestos.

Mercado da Ribeira

Hasta 31/08/2021

El Mercado da Ribeira consiste en 10 tiendas, y fue creado después de la renovación del antiguo mercado. Productos alimenticios en su vertiente tradicional, productos turísticos y restaurantes. Ubicación: Cais da Ribeira (cerca del pilar norte del Puente Luiz I).


Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

“Waves And Whirlpools” de Luís Lázaro Matos

Hasta 15/11/2020

Inspirado en la forma triangular del espacio del entresuelo de la Galeria Municipal do Porto como potencial metáfora del Triángulo de las Bermudas, Luís Lázaro Matos nos transportará a un torbellino de imágenes caleidoscópicamente suspendidas en el espacio. Progesivamente interesado en los procesos contemporáneos de monetización y vigilancia constantes en el ciberespacio, el artista se ha preocupado últimamente por la intersecciones entre la ligereza de la arquitectura moderna en vidrio y la transparencia de las redes sociales. ¿Es esta área triangular de Galeria Municipal do Porto no solo un espacio expositivo, sino también un lugar de desaparición? Waves and Whirlpools está comisariada por Martha Kirszenbaum, comisaria del pabellón de Francia en la 58ª Bienal de Venecia, 2019.

Mitos Adiados

Hasta 01/11/2020

Vemos el Duero bajo la mirada de fotógrafos pioneros: la magnificencia de las terrazas que descienden en suaves olas hacia el río, los puentes y túneles de Emílio Biel, el trabajo del viñedo y la vendimia de su aprendiz, Domingos Alvão, las mimosas o los almendros en flor del turismo del Estado Novo. Cuando llegó el color, los matices superpuestos del oro de los solsticios y los viejos rojos. Este era y es el mítico Duero, con barcos rabelos pilotados por marineros, descendiendo en fila hasta el muelle, las barricas hacia los almacenes de Gaia. Este Duero permanece en postales y folletos publicitarios. Carlos Cardoso, año tras año, reconstruyó el Duero de hoy, manteniendo la realidad de sus permanencias y cambios, en blanco y negro, entre la memoria de las imágenes y su significado, que solo el contraste de sombra y luz puede aclarar. Casi inmutables en la época de las Edades, las rocas milenarias, el granito del macizo ibérico, la pizarra de su tórrido aplastamiento. Las láminas de pizarra desafiaron a los hombres y forjaron el destino de la viña, son la matriz del territorio. El fotógrafo nos muestra su poder, en los caminos, en los bloques, en el suelo de almendros y viñedos, pero también la materia prima para su uso directo y, aquí y allá, la rotura de la roca ante la vegetación o la señal de permanencia en la dependencia de lo divino. Sobre esta base matricial, los hombres produjeron las terrazas según sus necesidades, luego los niveles según las máquinas. La civilización de la comunicación se apropia del Duero desde el ferrocarril y estalla con la carretera. El paisaje está hecho con vigas de hierro, hormigón y espirales de hormigón armado, en una figura de lo antiguo y lo nuevo. Para aclarar esto, no hay cestas para transportar uvas y proteger el vidrio: la cultura vial es también la del plástico y de lo efímero. Entonces, por tratarse de una mirada fotográfica, una nueva colección de imágenes transforma el abandono, el descuido y el desánimo en bellas imágenes de vestigios, de impuros signos de pura nostalgia. Se define una unidad visible entre los huecos de las lamas de pizarra, en su ilusoria solidez y las construcciones que hablan de los niveles técnicos de la cultura del hombre. Ambos se desmoronan, se cubren de maleza, se desgarran bajo el impulso vital de los árboles: ambos hablan de un pretérito y de un presente en cambio. Las capas de pizarra se desmantelan como las vías del ferrocarril, definiendo nuevas capas de suelo. Las estaciones abandonadas, creadas para afirmar su portuguesismo, son invadidas por el monte y la desolación. A veces los dos mundos del reciente viejo y el nuevo se cruzan, en la geometría de los equipos, pero siempre, siempre la mayor geometría son las montañas que reducen a una cicatriz la carretera que las desgarra. Este Duero construido, marcado y sufrido está condenado a ser un deslumbramiento. El ondulado matricial de las sierras se profundiza con las líneas concéntricas y las verticales muy blancas de los niveles; los precipicios, las pizarras estrelladas de faros y el camino real del río se convirtieron en apropiaciones sistemáticas del hombre. Pero un mirador desde las alturas, un banco para descansar repintado, las quintas (fincas) multiplicando la calidad del vino son otras respuestas a lo que la Naturaleza ofrece o niega: la Naturaleza es indiferente al hombre, indiferente a sí misma, como concepto. La tensión entre el espíritu crítico y la nostalgia o la búsqueda de la belleza son cosas del hombre. De eso se tratan estas imágenes.


Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

“Waves And Whirlpools” de Luís Lázaro Matos

Hasta 15/11/2020

Inspirado en la forma triangular del espacio del entresuelo de la Galeria Municipal do Porto como potencial metáfora del Triángulo de las Bermudas, Luís Lázaro Matos nos transportará a un torbellino de imágenes caleidoscópicamente suspendidas en el espacio. Progesivamente interesado en los procesos contemporáneos de monetización y vigilancia constantes en el ciberespacio, el artista se ha preocupado últimamente por la intersecciones entre la ligereza de la arquitectura moderna en vidrio y la transparencia de las redes sociales. ¿Es esta área triangular de Galeria Municipal do Porto no solo un espacio expositivo, sino también un lugar de desaparición? Waves and Whirlpools está comisariada por Martha Kirszenbaum, comisaria del pabellón de Francia en la 58ª Bienal de Venecia, 2019.

Mitos Adiados

Hasta 01/11/2020

Vemos el Duero bajo la mirada de fotógrafos pioneros: la magnificencia de las terrazas que descienden en suaves olas hacia el río, los puentes y túneles de Emílio Biel, el trabajo del viñedo y la vendimia de su aprendiz, Domingos Alvão, las mimosas o los almendros en flor del turismo del Estado Novo. Cuando llegó el color, los matices superpuestos del oro de los solsticios y los viejos rojos. Este era y es el mítico Duero, con barcos rabelos pilotados por marineros, descendiendo en fila hasta el muelle, las barricas hacia los almacenes de Gaia. Este Duero permanece en postales y folletos publicitarios. Carlos Cardoso, año tras año, reconstruyó el Duero de hoy, manteniendo la realidad de sus permanencias y cambios, en blanco y negro, entre la memoria de las imágenes y su significado, que solo el contraste de sombra y luz puede aclarar. Casi inmutables en la época de las Edades, las rocas milenarias, el granito del macizo ibérico, la pizarra de su tórrido aplastamiento. Las láminas de pizarra desafiaron a los hombres y forjaron el destino de la viña, son la matriz del territorio. El fotógrafo nos muestra su poder, en los caminos, en los bloques, en el suelo de almendros y viñedos, pero también la materia prima para su uso directo y, aquí y allá, la rotura de la roca ante la vegetación o la señal de permanencia en la dependencia de lo divino. Sobre esta base matricial, los hombres produjeron las terrazas según sus necesidades, luego los niveles según las máquinas. La civilización de la comunicación se apropia del Duero desde el ferrocarril y estalla con la carretera. El paisaje está hecho con vigas de hierro, hormigón y espirales de hormigón armado, en una figura de lo antiguo y lo nuevo. Para aclarar esto, no hay cestas para transportar uvas y proteger el vidrio: la cultura vial es también la del plástico y de lo efímero. Entonces, por tratarse de una mirada fotográfica, una nueva colección de imágenes transforma el abandono, el descuido y el desánimo en bellas imágenes de vestigios, de impuros signos de pura nostalgia. Se define una unidad visible entre los huecos de las lamas de pizarra, en su ilusoria solidez y las construcciones que hablan de los niveles técnicos de la cultura del hombre. Ambos se desmoronan, se cubren de maleza, se desgarran bajo el impulso vital de los árboles: ambos hablan de un pretérito y de un presente en cambio. Las capas de pizarra se desmantelan como las vías del ferrocarril, definiendo nuevas capas de suelo. Las estaciones abandonadas, creadas para afirmar su portuguesismo, son invadidas por el monte y la desolación. A veces los dos mundos del reciente viejo y el nuevo se cruzan, en la geometría de los equipos, pero siempre, siempre la mayor geometría son las montañas que reducen a una cicatriz la carretera que las desgarra. Este Duero construido, marcado y sufrido está condenado a ser un deslumbramiento. El ondulado matricial de las sierras se profundiza con las líneas concéntricas y las verticales muy blancas de los niveles; los precipicios, las pizarras estrelladas de faros y el camino real del río se convirtieron en apropiaciones sistemáticas del hombre. Pero un mirador desde las alturas, un banco para descansar repintado, las quintas (fincas) multiplicando la calidad del vino son otras respuestas a lo que la Naturaleza ofrece o niega: la Naturaleza es indiferente al hombre, indiferente a sí misma, como concepto. La tensión entre el espíritu crítico y la nostalgia o la búsqueda de la belleza son cosas del hombre. De eso se tratan estas imágenes.


Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

“Waves And Whirlpools” de Luís Lázaro Matos

Hasta 15/11/2020

Inspirado en la forma triangular del espacio del entresuelo de la Galeria Municipal do Porto como potencial metáfora del Triángulo de las Bermudas, Luís Lázaro Matos nos transportará a un torbellino de imágenes caleidoscópicamente suspendidas en el espacio. Progesivamente interesado en los procesos contemporáneos de monetización y vigilancia constantes en el ciberespacio, el artista se ha preocupado últimamente por la intersecciones entre la ligereza de la arquitectura moderna en vidrio y la transparencia de las redes sociales. ¿Es esta área triangular de Galeria Municipal do Porto no solo un espacio expositivo, sino también un lugar de desaparición? Waves and Whirlpools está comisariada por Martha Kirszenbaum, comisaria del pabellón de Francia en la 58ª Bienal de Venecia, 2019.

Mitos Adiados

Hasta 01/11/2020

Vemos el Duero bajo la mirada de fotógrafos pioneros: la magnificencia de las terrazas que descienden en suaves olas hacia el río, los puentes y túneles de Emílio Biel, el trabajo del viñedo y la vendimia de su aprendiz, Domingos Alvão, las mimosas o los almendros en flor del turismo del Estado Novo. Cuando llegó el color, los matices superpuestos del oro de los solsticios y los viejos rojos. Este era y es el mítico Duero, con barcos rabelos pilotados por marineros, descendiendo en fila hasta el muelle, las barricas hacia los almacenes de Gaia. Este Duero permanece en postales y folletos publicitarios. Carlos Cardoso, año tras año, reconstruyó el Duero de hoy, manteniendo la realidad de sus permanencias y cambios, en blanco y negro, entre la memoria de las imágenes y su significado, que solo el contraste de sombra y luz puede aclarar. Casi inmutables en la época de las Edades, las rocas milenarias, el granito del macizo ibérico, la pizarra de su tórrido aplastamiento. Las láminas de pizarra desafiaron a los hombres y forjaron el destino de la viña, son la matriz del territorio. El fotógrafo nos muestra su poder, en los caminos, en los bloques, en el suelo de almendros y viñedos, pero también la materia prima para su uso directo y, aquí y allá, la rotura de la roca ante la vegetación o la señal de permanencia en la dependencia de lo divino. Sobre esta base matricial, los hombres produjeron las terrazas según sus necesidades, luego los niveles según las máquinas. La civilización de la comunicación se apropia del Duero desde el ferrocarril y estalla con la carretera. El paisaje está hecho con vigas de hierro, hormigón y espirales de hormigón armado, en una figura de lo antiguo y lo nuevo. Para aclarar esto, no hay cestas para transportar uvas y proteger el vidrio: la cultura vial es también la del plástico y de lo efímero. Entonces, por tratarse de una mirada fotográfica, una nueva colección de imágenes transforma el abandono, el descuido y el desánimo en bellas imágenes de vestigios, de impuros signos de pura nostalgia. Se define una unidad visible entre los huecos de las lamas de pizarra, en su ilusoria solidez y las construcciones que hablan de los niveles técnicos de la cultura del hombre. Ambos se desmoronan, se cubren de maleza, se desgarran bajo el impulso vital de los árboles: ambos hablan de un pretérito y de un presente en cambio. Las capas de pizarra se desmantelan como las vías del ferrocarril, definiendo nuevas capas de suelo. Las estaciones abandonadas, creadas para afirmar su portuguesismo, son invadidas por el monte y la desolación. A veces los dos mundos del reciente viejo y el nuevo se cruzan, en la geometría de los equipos, pero siempre, siempre la mayor geometría son las montañas que reducen a una cicatriz la carretera que las desgarra. Este Duero construido, marcado y sufrido está condenado a ser un deslumbramiento. El ondulado matricial de las sierras se profundiza con las líneas concéntricas y las verticales muy blancas de los niveles; los precipicios, las pizarras estrelladas de faros y el camino real del río se convirtieron en apropiaciones sistemáticas del hombre. Pero un mirador desde las alturas, un banco para descansar repintado, las quintas (fincas) multiplicando la calidad del vino son otras respuestas a lo que la Naturaleza ofrece o niega: la Naturaleza es indiferente al hombre, indiferente a sí misma, como concepto. La tensión entre el espíritu crítico y la nostalgia o la búsqueda de la belleza son cosas del hombre. De eso se tratan estas imágenes.


Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

“Waves And Whirlpools” de Luís Lázaro Matos

Hasta 15/11/2020

Inspirado en la forma triangular del espacio del entresuelo de la Galeria Municipal do Porto como potencial metáfora del Triángulo de las Bermudas, Luís Lázaro Matos nos transportará a un torbellino de imágenes caleidoscópicamente suspendidas en el espacio. Progesivamente interesado en los procesos contemporáneos de monetización y vigilancia constantes en el ciberespacio, el artista se ha preocupado últimamente por la intersecciones entre la ligereza de la arquitectura moderna en vidrio y la transparencia de las redes sociales. ¿Es esta área triangular de Galeria Municipal do Porto no solo un espacio expositivo, sino también un lugar de desaparición? Waves and Whirlpools está comisariada por Martha Kirszenbaum, comisaria del pabellón de Francia en la 58ª Bienal de Venecia, 2019.

Mitos Adiados

Hasta 01/11/2020

Vemos el Duero bajo la mirada de fotógrafos pioneros: la magnificencia de las terrazas que descienden en suaves olas hacia el río, los puentes y túneles de Emílio Biel, el trabajo del viñedo y la vendimia de su aprendiz, Domingos Alvão, las mimosas o los almendros en flor del turismo del Estado Novo. Cuando llegó el color, los matices superpuestos del oro de los solsticios y los viejos rojos. Este era y es el mítico Duero, con barcos rabelos pilotados por marineros, descendiendo en fila hasta el muelle, las barricas hacia los almacenes de Gaia. Este Duero permanece en postales y folletos publicitarios. Carlos Cardoso, año tras año, reconstruyó el Duero de hoy, manteniendo la realidad de sus permanencias y cambios, en blanco y negro, entre la memoria de las imágenes y su significado, que solo el contraste de sombra y luz puede aclarar. Casi inmutables en la época de las Edades, las rocas milenarias, el granito del macizo ibérico, la pizarra de su tórrido aplastamiento. Las láminas de pizarra desafiaron a los hombres y forjaron el destino de la viña, son la matriz del territorio. El fotógrafo nos muestra su poder, en los caminos, en los bloques, en el suelo de almendros y viñedos, pero también la materia prima para su uso directo y, aquí y allá, la rotura de la roca ante la vegetación o la señal de permanencia en la dependencia de lo divino. Sobre esta base matricial, los hombres produjeron las terrazas según sus necesidades, luego los niveles según las máquinas. La civilización de la comunicación se apropia del Duero desde el ferrocarril y estalla con la carretera. El paisaje está hecho con vigas de hierro, hormigón y espirales de hormigón armado, en una figura de lo antiguo y lo nuevo. Para aclarar esto, no hay cestas para transportar uvas y proteger el vidrio: la cultura vial es también la del plástico y de lo efímero. Entonces, por tratarse de una mirada fotográfica, una nueva colección de imágenes transforma el abandono, el descuido y el desánimo en bellas imágenes de vestigios, de impuros signos de pura nostalgia. Se define una unidad visible entre los huecos de las lamas de pizarra, en su ilusoria solidez y las construcciones que hablan de los niveles técnicos de la cultura del hombre. Ambos se desmoronan, se cubren de maleza, se desgarran bajo el impulso vital de los árboles: ambos hablan de un pretérito y de un presente en cambio. Las capas de pizarra se desmantelan como las vías del ferrocarril, definiendo nuevas capas de suelo. Las estaciones abandonadas, creadas para afirmar su portuguesismo, son invadidas por el monte y la desolación. A veces los dos mundos del reciente viejo y el nuevo se cruzan, en la geometría de los equipos, pero siempre, siempre la mayor geometría son las montañas que reducen a una cicatriz la carretera que las desgarra. Este Duero construido, marcado y sufrido está condenado a ser un deslumbramiento. El ondulado matricial de las sierras se profundiza con las líneas concéntricas y las verticales muy blancas de los niveles; los precipicios, las pizarras estrelladas de faros y el camino real del río se convirtieron en apropiaciones sistemáticas del hombre. Pero un mirador desde las alturas, un banco para descansar repintado, las quintas (fincas) multiplicando la calidad del vino son otras respuestas a lo que la Naturaleza ofrece o niega: la Naturaleza es indiferente al hombre, indiferente a sí misma, como concepto. La tensión entre el espíritu crítico y la nostalgia o la búsqueda de la belleza son cosas del hombre. De eso se tratan estas imágenes.


Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

Mercado da Terra

Hasta 17/10/2020

El bienestar de los ciudadanos implica adoptar estilos de vida más saludables, sin olvidar el enriquecimiento cultural y el ocio. El Mercado da Terra surge con un nuevo concepto de Mercado Urbano, en un enfoque en el que se combinan productos agrícolas orgánicos, con mermeladas tradicionales, tés, ahumado (fumeiro), gastronomía portuguesa y las más variadas formas de artesanías. En este nuevo concepto, también aparece la salud, incluidas las terapias alternativas y también la cultura, con una atención especial en el estímulo de la lectura y la promoción y preservación de las actividades culturales locales. En la plaza de la Capela da Nossa Senhora da Conceição junto a la Rua Padre Luís Cabral. La programación presentada puede sufrir cambios fuera del control de la organización, principalmente debido a las condiciones climáticas.

“Waves And Whirlpools” de Luís Lázaro Matos

Hasta 15/11/2020

Inspirado en la forma triangular del espacio del entresuelo de la Galeria Municipal do Porto como potencial metáfora del Triángulo de las Bermudas, Luís Lázaro Matos nos transportará a un torbellino de imágenes caleidoscópicamente suspendidas en el espacio. Progesivamente interesado en los procesos contemporáneos de monetización y vigilancia constantes en el ciberespacio, el artista se ha preocupado últimamente por la intersecciones entre la ligereza de la arquitectura moderna en vidrio y la transparencia de las redes sociales. ¿Es esta área triangular de Galeria Municipal do Porto no solo un espacio expositivo, sino también un lugar de desaparición? Waves and Whirlpools está comisariada por Martha Kirszenbaum, comisaria del pabellón de Francia en la 58ª Bienal de Venecia, 2019.

Mitos Adiados

Hasta 01/11/2020

Vemos el Duero bajo la mirada de fotógrafos pioneros: la magnificencia de las terrazas que descienden en suaves olas hacia el río, los puentes y túneles de Emílio Biel, el trabajo del viñedo y la vendimia de su aprendiz, Domingos Alvão, las mimosas o los almendros en flor del turismo del Estado Novo. Cuando llegó el color, los matices superpuestos del oro de los solsticios y los viejos rojos. Este era y es el mítico Duero, con barcos rabelos pilotados por marineros, descendiendo en fila hasta el muelle, las barricas hacia los almacenes de Gaia. Este Duero permanece en postales y folletos publicitarios. Carlos Cardoso, año tras año, reconstruyó el Duero de hoy, manteniendo la realidad de sus permanencias y cambios, en blanco y negro, entre la memoria de las imágenes y su significado, que solo el contraste de sombra y luz puede aclarar. Casi inmutables en la época de las Edades, las rocas milenarias, el granito del macizo ibérico, la pizarra de su tórrido aplastamiento. Las láminas de pizarra desafiaron a los hombres y forjaron el destino de la viña, son la matriz del territorio. El fotógrafo nos muestra su poder, en los caminos, en los bloques, en el suelo de almendros y viñedos, pero también la materia prima para su uso directo y, aquí y allá, la rotura de la roca ante la vegetación o la señal de permanencia en la dependencia de lo divino. Sobre esta base matricial, los hombres produjeron las terrazas según sus necesidades, luego los niveles según las máquinas. La civilización de la comunicación se apropia del Duero desde el ferrocarril y estalla con la carretera. El paisaje está hecho con vigas de hierro, hormigón y espirales de hormigón armado, en una figura de lo antiguo y lo nuevo. Para aclarar esto, no hay cestas para transportar uvas y proteger el vidrio: la cultura vial es también la del plástico y de lo efímero. Entonces, por tratarse de una mirada fotográfica, una nueva colección de imágenes transforma el abandono, el descuido y el desánimo en bellas imágenes de vestigios, de impuros signos de pura nostalgia. Se define una unidad visible entre los huecos de las lamas de pizarra, en su ilusoria solidez y las construcciones que hablan de los niveles técnicos de la cultura del hombre. Ambos se desmoronan, se cubren de maleza, se desgarran bajo el impulso vital de los árboles: ambos hablan de un pretérito y de un presente en cambio. Las capas de pizarra se desmantelan como las vías del ferrocarril, definiendo nuevas capas de suelo. Las estaciones abandonadas, creadas para afirmar su portuguesismo, son invadidas por el monte y la desolación. A veces los dos mundos del reciente viejo y el nuevo se cruzan, en la geometría de los equipos, pero siempre, siempre la mayor geometría son las montañas que reducen a una cicatriz la carretera que las desgarra. Este Duero construido, marcado y sufrido está condenado a ser un deslumbramiento. El ondulado matricial de las sierras se profundiza con las líneas concéntricas y las verticales muy blancas de los niveles; los precipicios, las pizarras estrelladas de faros y el camino real del río se convirtieron en apropiaciones sistemáticas del hombre. Pero un mirador desde las alturas, un banco para descansar repintado, las quintas (fincas) multiplicando la calidad del vino son otras respuestas a lo que la Naturaleza ofrece o niega: la Naturaleza es indiferente al hombre, indiferente a sí misma, como concepto. La tensión entre el espíritu crítico y la nostalgia o la búsqueda de la belleza son cosas del hombre. De eso se tratan estas imágenes.


Feira dos Passarinhos

Hasta 31/12/2022

Feria espontánea y popular, donde se pueden adquirir pájaros, alimentos y jaulas. Incluso si no tiene la intención de comprar, disfrute con el canto de las aves, sus colores y el movimiento de la feria. Al pasar por la feria, es imposible no disfrutar de las estupendas vistas sobre el Río Duero y los puentes.

Feria de Numismática y Filatelia

Hasta 31/12/2022

Un lugar de encuentro para varios coleccionistas, esta feria tiene como objetivo la venta e intercambio de monedas, postales, sellos y otros objetos coleccionables afines. Tiene lugar bajo las arcadas de los edificios que rodean la plaza.

Feira de Artesanato da Batalha

Hasta 31/12/2022

Esta feria comenzó espontáneamente en la Praça da Batalha, donde se vendían los productos hechos a mano (bisutería, carteras, entre otros). En los años 90 el Ayuntamiento de Porto reguló esta actividad, a través de la creación de la Feria de Artesanía de Batalha.

“Waves And Whirlpools” de Luís Lázaro Matos

Hasta 15/11/2020

Inspirado en la forma triangular del espacio del entresuelo de la Galeria Municipal do Porto como potencial metáfora del Triángulo de las Bermudas, Luís Lázaro Matos nos transportará a un torbellino de imágenes caleidoscópicamente suspendidas en el espacio. Progesivamente interesado en los procesos contemporáneos de monetización y vigilancia constantes en el ciberespacio, el artista se ha preocupado últimamente por la intersecciones entre la ligereza de la arquitectura moderna en vidrio y la transparencia de las redes sociales. ¿Es esta área triangular de Galeria Municipal do Porto no solo un espacio expositivo, sino también un lugar de desaparición? Waves and Whirlpools está comisariada por Martha Kirszenbaum, comisaria del pabellón de Francia en la 58ª Bienal de Venecia, 2019.